Friday, July 19, 2013

This blog is no substitute for film school.


What film school feels like, kind of
Every week, I get together with a group to watch a film by Pedro Almodóvar and discuss it, all in Spanish. For me it’s a two-birds-with-one-stone thing. I love film. I speak Spanish. Why not get a little bit smarter about both at the same time?

Turns out, I also get a third thing. A reminder that directing is an extraordinarily solitary pursuit.

Sure, it’s possible to learn a bunch of technical stuff about filmmaking from a blog or an online course or a book. And sure, when you actually make a film you work with a team. But as much as you may –– and should –– collaborate with all the people who are crafting your little masterpiece with you, it’s not the same as banging minds with others whose perspectives may be totally in opposition to yours, but who deserve as much deference and respect as you do. 

That’s what you get from film school. And presumably, that’s what makes the better film schools better. They have teachers who have been selected because they’re more knowledgeable and students who have been selected because they are more passionate. It's insanely invigorating to hear why something you think is a piece of crap can be considered art. Or to have someone point out a symbolic structure that you weren't aware of. 

Lucky me, this group I’m in is every bit as intellectually stimulating as any of the classes I took at NYU. 

After the films and discussions, we generally follow up with a little piece each of us writes on our impressions of the film we saw. If you’re interested, here’s what I wrote about the first film we saw together, ‘All About My Mother’.



Todo Sobre Mi Madre

Lo que me parece interesante es que creo que la película que vimos anoche era mí primera película de Almodóvar. Creí que había visto una de sus películas antes, pero lo que recuerdo es que no me gustó para nada, y la película anoche me sorprendió porque me gustó mucho.

Y ¿por qué?

Bueno. En adición a las temas sobre que hablamos, habían otras mas profundas: 

Las de identidad, de relaciones interpersonales, dependencia (no simplemente en algo físico, pero también de dependencia interpersonal como de Humo Rojo con… no puedo recordar el nombre de su compañera). Lo mas interesante a mí era la tema de cambio. Todas las personas en la película cambiaron, o por su propio voluntad o por factors externos. 

Eso no es algo nuevo. Peliculas dependen en cambio, particularmente del cambio de la protagonista. Lo que me parece interesante en esa película es que todas las caracteres cambian:

  • Manuela cambia de prostituta a enfermera a madre a monja (simbólicamente);
  • Rosa cambia de monja a Manuela de la empieza de la película (excepto que muere, tal vez por que no tiene lo que necesita para cumplir el cambio)
  • Lola cambia de camionera a transgénero a prostituta;
  • La Agrado de algo (no me acuerdo que) a mujer fabricada a prostituta a asistente;
  • El padre de Rosa cambia de padre a Blanche Dubois; etc.

Fuera de esto, es interesante la facilidad y gracia con la que la mayoría de los caracteres navegan los cambios. No es que las transiciones no vienen con dolor, pero sin excepción, hacen las transiciones con aceptación de los cambios. Tal vez eso puede ser una debilidad de Almodóvar –– no presenta nadie que resiste haciendo un cambio –– pero a mi, es una característica que me encanta, como la característica que tengan la mayoría de las caracteres también, de entrar fácilmente en nuevas relaciones profundas con gente totalmente extraña. 

Una cosa que quiero explorar es la importancia simbólica del color rojo o a Almodóvar en general o en esa pelicula en particular. Fijé que el usó el color selectivamente en casi cada escena, aun no podí entender lo que era haciendo con el. Me pareció que era simplemente algo estilistico, pero entonces me acordé que dos de los caracteres tenían nombres derivantes de la palabra "rojo" –– Rosa y Humo Rojo. Me interesa de que me peude decir de eso.